Estimada Alejandra:
Nos parece estupendo que desea mantener ese ambiente agradable y lúdico en la enseñanza de limpieza de la boca. Es muy buena la limpieza de la lengua, algo que a veces la gente olvida, y que dada la superficie algo rugosa de la lengua en los niños con síndrome de Down (lengua saburrosa), resulta obligado para evitar el almacenamiento en ella de rastros de comida. Así que esa parte hay que mantenerla, aunque la niña lo que desee más bien es disfrutar del sabor de la pasta de dientes.
Entonces, para mantener el juego, usted le dice: "¡Muy bien cómo limpias tu lengua! Ahora vamos a limpiar los dientes. Mira cómo lo hago yo y después lo haces tú". Y vuelve a hacer de modelo para que ella también lo repita. De ese modo conseguirá los dos buenos objetivos: limpiar la lengua y limpiar los dientes.
A ver si resulta. Un cordial saludo.
Canal Down21