Uno no llora a veces con lo que le pasa día a día... Con los sinsabores propios, con las terribles noticias en la tele, con el cansancio, con la crudeza del mundo en general. Uno no llora... Y un día aparece un tesoro como este, y desata en un segundo una catarata de llantos viejos no llorados... Que linda historia!...pero que triste...!!!