Resumen del mes: Recomendaciones sobre nutrición y dieta

Recomendaciones sobre nutrición y dieta para personas con síndrome de Down.

Joanna Gruszka y Dariusz Włodarek. (2024). General Dietary Recommendations for People with Down Syndrome. Nutrients 2024, 16, 2656. https://doi.org/10.3390/nu16162656  

 

RESUMEN

La alta frecuencia con que las personas con síndrome de Down muestran exceso de peso y obesidad, iniciado muchas veces en edades muy tempranas, y el hecho de que estos problemas aparezcan en todas las regiones del mundo, obligan a estudiar los múltiples factores que entran en juego. Uno de ellos es la ingesta calórica íntimamente ligada al hábito alimenticio. Educar el hábito alimenticio desde la niñez y la adolescencia es de vital importancia en una actividad tan vital como es la conducta relacionada con la comida, en la que se superponen e imbrican los factores culturales, los mecanismos neurales de hambre y saciedad, los mecanismos cerebrales de recompensa y satisfacción. Todos ellos actúan con una intensidad que es propia de cada individuo. Esa complejidad hace aún más difícil introducir cambios de conducta alimenticia cuando ésta se encuentra ya establecida, y por eso fracasan tanto los intentos de reducir peso en la vida adulta. A todo ello, en el síndrome de Down se suman otros factores como pueden ser el hipotiroidismo, la falta del necesario ejercicio y el sedentarismo, entre otros.

La intención de este trabajo es analizar el modo de actuar sobre uno de todos estos factores en el síndrome de Down: la selección de una dieta correcta y equilibrada y su aplicación desde las edades más tempranas, para que quede bien consolidada en la conducta diaria de la persona. Puede haber circunstancias personales condicionadas por las comorbilidades que con frecuencia acompañan al síndrome de Down, que aconsejen desviarse de las normativas generales.

La metodología utilizada por los autores de este estudio se ha basado en analizar los trabajos publicados en los que se describe la ingesta y hábitos alimentarios de concretos grupos de individuos con síndrome de Down de diversas edades, y señalar las desviaciones con respecto a las normativas nacionales incluidas en las guías oficiales sobre alimentación. De su búsqueda en PubMed, Research Gate y Google Scholar, detectaron seis trabajos de varios países (USA, Arabia Saudí, Noruega, Italia, Polonia y España), con tradiciones culturales y culinarias diferentes, que utilizaron cuestionarios también distintos, llevados a cabo en poblaciones con edades diversas. Pese a esta diversidad, los autores obtuvieron un conjunto de datos para poder sacar conclusiones comunes.

Fue bajo el consumo de verduras y de fruta. Esto reduce la aportación de fibra y de antioxidantes en la dieta y facilita la aparición de enfermedades metabólicas y de estreñimiento, condiciones a las que son más proclives las personas con síndrome de Down. Las verduras aportan también importantes cantidades de ácido fólico.

Fue escasa la ingesta de granos de cereales en sus variadas formas comerciales (de trigo, avena, arroz, maíz), tanto integrales como de fibra soluble. Se conoce su utilidad para reducir la hiperglicemia postprandial y fracción LDL de colesterol.

Fue bajo también el consumo de los productos lácteos en sus diversas formas, lo que puede disminuir la ingesta de calcio y de vitamina D.

Y en cambio fue alta la ingesta de carne. Es generalizada la recomendación de diversificar el origen de proteínas, no sólo de origen animal sino también vegetal. Es evidente la utilidad de la carne como fuente de diversas proteínas, hierro y vitamina B12. Sin embargo, es preciso considerar la riqueza proteica derivada del pescado, a la que se suma la aportación de ácidos grasos omega-3 en lugar de omega-6, así como las proteínas incluidas en las legumbres.

En conjunto, los autores aprecian una carencia de recomendaciones a nivel nacional que sean específicas para la población con SD. El contenido de proteínas, grasa, ácidos grasos saturados, y fibra habrá de seguir las normas propias de la población general.  Habrán de incluir: el aporte calórico total que cada individuo necesita en función de sus características personales (edad, régimen de vida, índice metabólico, perfil sanguíneo de nutrientes). La fuente de proteínas habrá de ser diversa, combinando el origen animal y vegetal. Se reducirá el aporte de grasa, especialmente la rica en ácidos grasos saturados en favor de la rica en ácidos no saturados del tipo de omega-3 (pescado, grasa de origen vegetal). Igualmente diverso ha de ser el origen de los carbohidratos, que incluya los de verduras, fruta, granos integrales de cereales, legumbres. Y ha de reducirse la ingestión de dulces

En conclusión, los estudios analizados muestran escaso consumo de verduras, fruta, cereales, productos lácteos; y excesivo consumo de carne y dulces. Es importante que las recomendaciones dietéticas sigan las directrices de carácter general que establecen los diversos países, y las adapten a las condiciones de cada persona. Los autores señalan, como ejemplos, las directrices para la población general en:

Estados Unidos: Snetselaar, L.G.; De Jesus, J.M.; Desilva, D.M.; Stoody, E.E. Dietary Guidelines for Americans, 2020–2025: Understanding the Scientific Process, Guidelines, and Key Recommendations. Nutr. Today 2021, 56, 287–295.

Inglaterra: Cobiac, L.J.; Scarborough, P.; Kaur, A.; Rayner, M. The Eatwell Guide: Modelling the Health Implications of Incorporating New Sugar and Fibre Guidelines. PLoS ONE 2016, 11, e0167859.

España. López García, E.; Bretón Lesmes, I.; Díaz Perales, A.; Moreno Arribas, V.; del Puy Portillo Baquedano, M.; María Rivas Velasco, A.; Fresán Salvo, U.; Tejedor Romero, L.; Bartolomé Ortega Porcel, F.; Aznar Laín, S.; et al. Report of the Scientific Committee of the Spanish Agency for Food Safety and Nutrition (AESAN) on Sustainable Dietary and Physical Activity Recommendations for the Spanish Population. Food Risk Assess Europe 2023, 1, 0005E.

Alemania: DGE-Ernahrungskreis (Germ)/DGE German Society for Nutrition (Eng). Available online: https://www.dge.de/gesundeernaehrung/gut-essen-und-trinken/dge-ernaehrungskreis/ (accessed on 12 May 2024).

Polonia: Wolnicka, K. Talerz Zdrowego Z˙ywienia (Pol)/Healtly Eating Plate (Ang). Available online: https://ncez.pzh.gov.pl/abczywienia/talerz-zdrowego-zywienia/ (accessed on 11 February 2024).

 

COMENTARIO

Son bien conocidas las dificultades por enmendar el sobrepeso y la obesidad, tan frecuentes, en la población con SD. Lo es en cualquier individuo, cuánto más en quienes tienen dificultades especiales para comprender problemas y mecanismos complejos de conductas y hábitos, como son los relacionados con la ingesta de alimentos. Por ello, incorporar hábitos sanos desde edades jóvenes se convierte en una estrategia obligada. Conocer y aplicar normativas bien documentadas es el primer paso que han de seguir las familias y los servicios comunitarios, públicos y privados, para marcar la buena dirección que ha de seguir la higiene alimentaria en las personas con SD.