Editorial: Selección grupal
Altruismo: selección natural y selección grupal

El principio de selección natural, formulado por Darwin en su libro “El origen de las especies”, explica que, dentro de la Naturaleza, entre los seres vivos, se produce un proceso de selección de los más aptos, basado en un objetivo fundamental que es transmitir a la prole, a los descendientes, los propios genes. Es lo que Richard Dawkins recogió en su teoría del gen egoísta y que viene a decir, de un modo un tanto irónico, que los seres vivos no son más que meros vehículos para que los genes se reproduzcan a sí mismos. Hasta ahí parece que está claro que de lo que se trata es de competir con los demás para conseguir buscar las mejores parejas, los mejores territorios y los mejores alimentos, a fin de poder transmitir los propios genes.
Los mejores ejemplares de cada especie, por tanto, serán los que se reproduzcan y los que tengan algún tipo de deficiencia habitualmente no conseguirán sobrevivir y, por tanto, no transmitirán sus genes. Con estas premisas, todo parece indicar que lo más normal es impedir que los seres que nacen con alguna tara continúen viviendo, es decir, no dejar vivir a quienes tienen alguna deficiencia. De hecho, entre los animales, lo más habitual es que si alguna cría nace con algún tipo de déficit o hándicap, sea abandonada a su suerte, porque sus progenitores o su manada no pueden permitirse gastar recursos en un individuo que es muy improbable que viva el número suficiente de años como para encontrar pareja y transmitir sus genes.
¿Por qué entonces, los seres humanos siguen cuidando de quienes tienen algún tipo de discapacidad, algo que se ha comprobado en diferentes ocasiones, tanto en pueblos prehistóricos como actuales? Debido a lo que se denomina “selección grupal”, un concepto más avanzado respecto a la selección natural y que viene a decir que los individuos que mejor se relacionen dentro del grupo, y los grupos que mejor compitan con otros grupos, serán los que finalmente sobrevivan.
De ahí surge la explicación del altruismo, un principio que tiene mal encaje en la teoría de la selección natural, ya que busca el bien de otros, cuando lo lógico sería ser egoístas y defender los propios genes, aún a costa de los demás. Si el mecanismo de la selección natural explica la competición, el mecanismo de la selección grupal explica la colaboración y el altruismo. En muchas ocasiones, en especial en animales grupales, un miembro de la manada se sacrifica por los demás, fundamentalmente porque así preserva sus genes, ya que comparte muchos con otros miembros de esa manada, que son sus padres, hermanos o hijos.
Pero ¿cómo explicar el sacrificio personal por un miembro del grupo con el que no compartes genes? Ahí es donde entra el gran salto que se produjo con los seres humanos, que son capaces de ser solidarios con otros individuos de la misma especie, con los que no comparten genes, más allá de los parientes cercanos. Los seres humanos podemos sacrificarnos por otros a los que ni siquiera conocemos, y de hecho cada día realizamos actuaciones en beneficio de personas desconocidas y, en muchas ocasiones, de personas a las que nunca hemos visto y nunca vamos a ver (pensemos, por ejemplo, en quien trabaja en el campo, en una fábrica o en una oficina con determinada documentación y que jamás conocerá a las personas que se beneficiarán de su tarea).
Ése ha sido nuestro gran avance, que nos ha permitido superar a todas las especies, siendo como somos individualmente animales con pocos recursos: no somos especialmente rápidos corriendo ni nadando, no sabemos volar y no tenemos garras ni colmillos. Pero en lo que se refiere a nuestra capacidad de colaborar no hay ninguna otra especie en la Naturaleza que nos haga sombra. Si hemos sido capaces de dominar la Tierra (y tenemos el potencial actualmente de destruirla) es debido a nuestra enorme capacidad para cooperar con todo tipo de seres humanos, la mayor parte de ellos, desconocidos, con los que no compartimos ningún gen.
El altruismo es lo que nos hace ser quienes somos, lo que nos hace únicos y lo que nos hace poderosos. En resumen, el potencial de ayudar a los demás, incluidos quienes no se pueden defender por sí mismos, los más desvalidos, es la esencia de nuestra Humanidad.
NOTA: En sintonía con el presente editorial, los animamos a descargar y leer detenidamente el Cuadernillo de actualidad número 14, recientemente publicado y que incluimos en la sección de libros recomendados de este mes.
https://www.down21.org/libros-online/Cuaderno-de-Actualidad-14-El-cuidado-de-las-personas-con-discapacidad-y-evolucion-humana.pdf




Comentarios
En cuanto tenga tiempo, leeré el Cuaderno de Actualidad 14. ¡Qué interesante y prometedor su título!
Muchísimas gracias de todo corazón. Miren, un año más y seguimos nutriéndonos con su trabajo altruista. Creo que son ustedes, Sres. de Down21, una auténtica bendición para la Humanidad.
Les mando el mayor de los abrazos