Resumen del mes: Empatía en niños con discapacidad intelectual

Down MediaAlert. Febrero 2025

La empatía en niños con discapacidad intelectual, incluido el síndrome de Down.

Poline Simon, Nathalie Nader-Grosbois. (2024). How do children with intellectual disabilities empathize in comparison to typically developing children. J. of Autism and Developmental Disorders. https://doi.org/10.1007/s10803-024-06340-3.

 

Introducción

Se han propuesto dos tipos de conceptualizaciones a la hora de analizar las características específicas que acompañan a la capacidad de desarrollar y mostrar la empatía en los niños con desarrollo típico u ordinario o con desarrollo atípico. El primero utiliza el concepto del desarrollo en el que la empatía expresa el estado emocional de una persona como espejo del estado emocional de otra persona y está influida principalmente por la situación experimentada por esa otra persona. Varía en función de la etapa de desarrollo del que ha de mostrar su empatía. El segundo se basa en una concepción multidimensional, en la que la empatía se define como una respuesta afectiva que brota de la comprensión de la situación del estado emocional del otro y tiene dos componentes: la empatía afectiva y la empatía cognitiva. La afectiva se refiere a la capacidad de compartir las experiencias emocionales y de sentir las emociones del otro en términos de intensidad y cualidad. La cognitiva se define como la capacidad de comprender las emociones de los otros, a captar la perspectiva y comprender las razones de las emociones del otro. La afectiva promueve respuestas automáticas, la cognitiva se basa en respuestas controladas.

El objetivo de este estudio fue el de explorar las habilidades empáticas de niños con discapacidad intelectual (DI) comparándolas con las de niños con desarrollo típico (DT), emparejándolos tanto por su edad cronológica como por su edad de desarrollo. En la primera parte se trató de identificar las diferencias de empatía entre los niños con y sin discapacidad intelectual. En la segunda parte se analizaron las habilidades empáticas de niños con un síndrome genético como es el síndrome de Down (SD) en comparación con los niños con DT a la misma edad del desarrollo (preescolar, 3-6 años).

El desarrollo en los niños con DI

El desarrollo de los niños con DI suele estar caracterizado por dos postulados: el del desarrollo y el de las diferencias. La hipótesis del desarrollo establece que los niños con DI siguen las mismas etapas y presentan las mismas estructuras cognitivas que los niños con DT, una vez que se emparejan por una misma edad de desarrollo, pero la velocidad con que adquieren habilidades y transitan de una edad de desarrollo a la siguiente es más lenta y puede que nunca alcancen las etapas de desarrollo más complejas. La hipótesis de las diferencias establece la existencia de diferencias ―como déficit o como diferencia positiva― en las habilidades de los niños con DI, que se manifiestan por sus secuencias de adquisición, transiciones en las etapas, estructuras cognitivas, razonamiento, cuando se comparan con los niños con DT de la misma edad de desarrollo. Sus postulados se han extendido a otros dominios, incluidas las habilidades emocionales y sociales.

Empatía en los niños con DI y sus habilidades emocionales y sociales

Los niños con DI muestran un retraso de desarrollo en su comprensión de las causas y consecuencias de sus emociones básicas, y un déficit en la capacidad de comprender creencias e intenciones, así como en la capacidad de procesar la información social. Estos aspectos, que son específicos de la cognición social, guardan relación con sus dificultades en la regulación de sus emociones. Además, muestran un déficit en las conductas prosociales y dificultades para conseguir el ajuste social con sus compañeros. También tienen un mayor riesgo de presentar problemas de conducta externalizada e internalizada. Por todo ello, conviene examinar de qué modo los niños con DI (sin una etiología específica o con SD) empatizan en la etapa preescolar y escolar, e identificar sus habilidades y dificultades en las etapas de la empatía (contagio emocional, atención hacia los sentimientos de los otros y acciones prosociales) y en sus componentes (empatía afectiva, cognitiva y conductual). Ello ayudará a comprender mejor su empatía con las emociones de los otros, y consiguientemente, a promover reacciones de empatía que sean apropiadas, lo que hará que aumente la aceptación social y la inclusión.

Empatía en los niños con síndrome de Down

Interesa saber si las características propias de un síndrome genético concreto, como es el SD, intervienen en el desarrollo de la empatía, con el fin de identificar posibles propiedades específicas en la cognición social y poder así ofrecer guías de acción que favorezcan su desarrollo lo antes posible. Algunos investigadores han descrito que los niños con SD muestran más respuestas no verbales ante el malestar de adultos, o que se sienten menos preocupados, que los niños con DT emparejados por su edad cronológica. Pero no hay ningún estudio que haya examinado la empatía en términos de las hipótesis de retraso vs. diferencia. Sólo un estudio emparejó y comparó a niños con SD y con DT de acuerdo con su edad de desarrollo, y apreciaron que los niños con SD miraban al experimentador durante más tiempo y le ofrecían mayor seguridad. Ningún estudio ha tratado de analizar la empatía en sus etapas y componentes. Se necesita comprender las diversas habilidades de la empatía: si la muestran con los extraños, si experimentan un intenso contagio emocional, si comprenden las emociones de los otros, o si son capaces de actuar “pro-socialmente” en situaciones sociales capaces de despertar empatía.

Objetivos del estudio

Para superar estas carencias e identificar los perfiles de empatía en los niños con DI, incluidos niños con SD, realizamos dos estudios para comprobar la hipótesis del desarrollo vs la hipótesis de las diferencias. El primero se dirigió a captar las habilidades empáticas en niños con DI inespecífica, mientras que el segundo exploró si el desarrollo de las habilidades empáticas variaba en función de la etiología de la DI, concretamente la DI propia del SD vs la DI inespecífica.

Estudio 1

Se compararon las habilidades empáticas en niños con DI y con DT emparejados por su edad cronológica y por su edad de desarrollo. Para ello se emplearon dos abordajes: 1) el del desarrollo referido a sus diversas etapas para explorar si los niños con DI presentaban dificultades en cada etapa del desarrollo de empatía, y 2) el multidimensional que incluía la empatía afectiva, cognitiva y conductual. Nuestra hipótesis fue que los niños con DI sentían más emoción por contagio, pero prestaban menos atención a los sentimientos de los otros y mostraban menos acciones prosociales y habilidades empáticas afectivas, cognitivas y conductuales que los niños con DT de la misma edad cronológica. Pero al emparejar los grupos en función de su edad mental, los niños con DI mostrarían un retraso propio del desarrollo en su empatía afectiva y cognitiva, pero un déficit en la empatía conductual.

Se dispusieron 3 grupos. El primero consistió en 79 niños con DI (35 niñas y 44 niños) de edades entre 5 y 14 años, con una edad de desarrollo preescolar entre 2,75 y 7 años.

El segundo grupo estuvo formado por 92 preescolares con DT, emparejados en la edad de desarrollo (DT-ED) entre 3 y 6 años. En estos dos grupos no se apreciaron diferencias en sus niveles de lenguaje global y de comprensión de lenguaje, si bien los niños con DI mostraron una ligeramente menor capacidad expresiva.

En el tercer grupo, 75 niños con DI fueron emparejados con niños con DT de similar edad cronológica (grupo DT-EC) situada entre 4 y 14 años.

Mediciones

Para estimar la edad de desarrollo se utilizó la escala no-verbal Son-R. Para evaluar el lenguaje oral se utilizó la escala ELO. Para medir y valorar el grado y características de la empatía se utilizaron tres cuestionarios: Empathy Questionnaire – versión francesa (EmQue, EmQue-vf); Griffith Empathy Measure - versión francesa (GEM, GEM – vf), y Empathy Task.

Resultados

Para investigar las percepciones de los padres sobre las habilidades empáticas de sus hijos, se compararon los grupos DI y el DT-ED sobre la base de sus tres subpuntuaciones en el EmQue-vf (contagio emocional, atención a los sentimientos de los otros y acciones prosociales). Se obtuvo un efecto principal de grupo, y además se apreció una diferencia significativa en las acciones prosociales (p<0,001), en el sentido de que los niños con discapacidad intelectual se mostraron más prosociales que los niños con desarrollo típico de la misma edad de desarrollo. No se apreciaron diferencias entre los dos grupos en cuanto al contagio de emociones ni en atención a los sentimientos de los otros. En un segundo análisis, se compararon los tres grupos: los niños con DI, los niños con DT de la misma edad de desarrollo y los niños con DT e igual edad cronológica, y se analizaron la empatía afectiva y la empatía cognitiva (GEM-vf). Se apreció un efecto de grupo (p<0,001). Los niños con desarrollo ordinario de la misma edad cronológica mostraron mejor empatía afectiva y cognitiva que los niños con discapacidad intelectual (p<0,001) y que los niños con desarrollo ordinario de la misma edad mental (p<0,001). Además, los niños con desarrollo típico de la misma edad de desarrollo mostraron mejor comprensión de las emociones de los otros que los niños con discapacidad intelectual.

En cuanto a las diferencias entre el grupo con discapacidad intelectual y el grupo con desarrollo ordinario y similar edad mental, valoradas por una medición de tareas, se apreciaron diferencias en la empatía afectiva en favor de los niños con discapacidad intelectual, y ninguna diferencia en las empatías cognitiva y conductual.

En resumen, los niños con DI inespecífica en edad preescolar y escolar mostraron un retraso en el desarrollo de la empatía, y sus padres apreciaron deficiencia en su empatía de carácter cognitivo.

Estudio 2

Este segundo estudio comparó las habilidades empáticas de niños con SD y de niños con DI inespecífica, con los resultados de los niños con desarrollo típico, emparejados por su edad cronológica y su edad de desarrollo, con el fin de establecer si la etiología de la DI es uno de los factores responsables de las diferencias entre los perfiles de empatía. A la vista de los anteriores resultados y lo descrito en la literatura, nuestra hipótesis fue que para los niños con SD y los niños con DI inespecífica, se observaría un retraso del desarrollo en términos de su contagio emocional, atención a los sentimientos de los otros y empatía afectiva, al compararlos con los niños con desarrollo típico y similar edad de desarrollo, y mostrarían menos empatía afectiva que los niños con desarrollo típico y similar edad cronológica. Además, esperábamos que los niños con SD mostrarían más conductas prosociales que los niños con DI inespecífica y que los niños con desarrollo ordinario y similar edad de desarrollo. En términos de empatía cognitiva, esperábamos un retraso en el desarrollo en los niños con SD y DI inespecífica y más bajas habilidades que los niños con desarrollo típico y similar edad cronológica.

Participaron cuatro grupos. El primero constó de 23 niños con SD (9 niñas y 14 niños) de edad entre 5 y 14 años y una edad de desarrollo entre 33 y 75 meses. El segundo constó de 23 niños con DI inespecífica (9 niñas y 14 niños) de edad entre 5 y 12 años y una edad de desarrollo entre 38 y 75 meses. Ambas edades fueron similares a las del grupo SD. El tercer grupo constó de 23 prescolares con desarrollo típico (9 niñas y 14 niños) de edades entre 3 y 6 años y una edad de desarrollo similar a la de los dos grupos anteriores. La puntuación en lenguaje expresivo fue menor en el grupo SD que en el grupo con DI y en el grupo con desarrollo típico, de edad entre 5 y 13 años y similar edad de desarrollo; pero el lenguaje comprensivo fue similar en los tres grupos. El cuarto grupo constó de 23 niños con desarrollo típico y edad entre 5 y 13 años. Fueron emparejados según su edad cronológica, similar a la de los dos primeros grupos.

Resultados

Se analizaron las habilidades empáticas de los niños de acuerdo con las percepciones de sus padres. Se comparó a los grupos con DI, con SD y con desarrollo ordinario de la misma edad de desarrollo sobre la base de sus tres subpuntuaciones en el EmQue-vf (contagio de emociones, atención a los sentimientos de otros y acciones prosociales). Los niños con SD mostraron: 1) mejor puntuación en contagio de emociones que los niños del grupo con desarrollo ordinario y similar edad mental; 2) mejor puntuación en prestar atención a los sentimientos de los otros que los niños del grupo con DI, y similar a la de los niños con desarrollo ordinario y similar edad mental; 3) en cuanto a las acciones prosociales, mejor puntuación que los niños con desarrollo ordinario y similar edad mental y los niños con DI inespecífica.

El análisis de la empatía afectiva y cognitiva (GEM-vf) se realizó de forma comparativa en los cuatro grupos. Los niños con SD y con desarrollo ordinario de la misma edad cronológica mostraron similar puntuación en las habilidades empáticas afectivas, pero los niños con SD mostraron mejor puntuación que los niños con desarrollo ordinario y similar edad mental y los niños con DI. En cuanto a las habilidades de la empatía cognitiva, los niños con SD, con DI y con desarrollo ordinario y similar edad de desarrollo parecieron comprender peor las emociones de los otros que los niños con desarrollo ordinario y similar edad cronológica.

El análisis para valorar las diferencias entre grupos en la realización de tareas que incluyeran las puntuaciones de empatía, en sus dimensiones afectiva, cognitiva y conductual, mostró claras diferencias entre grupos en los tres tipos de empatía. En la empatía afectiva, los niños con desarrollo ordinario y similar edad de desarrollo ofrecieron habilidades más pobres que los niños con SD o con DI, mientras que no se apreciaron diferencias entre estos dos grupos. En cuanto a la empatía cognitiva, los niños con SD mostraron peores resultados que los niños con DI inespecífica, mientras que no hubo diferencias entre estos y los niños con desarrollo ordinario y similar edad mental. En cuanto a las habilidades propias de la empatía conductual, los niños con DI mostraron una puntuación más favorable que los niños con SD.

En resumen, se apreció que los niños con SD en edad preescolar se mostraban más atentos a los sentimientos de los otros que los niños con desarrollo típico y los niños con DI inespecífica, emparejados todos por su edad mental. Además, su empatía afectiva fue similar a la de los niños con desarrollo típico emparejados por su edad cronológica, pero su dimensión cognitiva fue más deficiente.

Comentario: Es preciso no confundir entre lo que es provocar la empatía de los demás y lo que es suscitar la empatía de uno mismo hacia los demás. Es experiencia común comprobar que las personas con SD, incluso en sus edades jóvenes, frecuentemente captan con rapidez el estado de ánimo de quienes les rodean. Pero, en cambio, pueden tener más dificultades en comprender las causas y consecuencias de ese estado de ánimo, sea negativo o positivo. Lo importante, pues, es ayudarles a desarrollar la dimensión cognitiva, es decir, la habilidad para asimilar y razonar -en la medida de su capacidad comprensiva- el interior de los sentimientos. Y, en último término, promover en la persona la capacidad para responder positivamente a los sentimientos del otro.