Resumen: Edad de diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer
Edad de diagnóstico de enfermedad de Alzheimer y factores asociados en las personas con síndrome de Down
Frode Kibsgaard Larsen, R. Asaad Baksh, Eimear McGlinchey, EllenMelbye Langballe, Bessy Benejam, Jessica Beresford-Webb, Mary McCarron, Antonia Coppus, Segolene Falquero, Juan Fortea, Johannes Levin, Sandra V. Loosli, Ruth Mark, Anne-Sophie Rebillat, Shahid Zaman, Andre Strydom. (2024).
Age of Alzheimer's disease diagnosis in people with Down syndrome and associated factors: Results from the Horizon 21 European Down Syndrome Consortium. Alzheimers Dement. 2024 May;20(5):3270-3280. Doi: 10.1002/alz.13779.
El estudio ha examinado las medias de las edades en que se han diagnosticado la enfermedad de Alzheimer (EA) y la patología asociada en 1.335 adultos con síndrome de Down pertenecientes a seis centros ubicados en cinco países europeos: Reino Unido (London Down Syndrome Consortium [LonDownS], Cambridge Dementia in Down’s Syndrome [DiDS] cohort), Alemania (Grupo de estudio AD21, Munich), Francia (TriAL21 para Lejeune Institute, París), España [Iniciativa de Neuroimagen Barcelona (DABNI)], y Países Bajos (Rotterdam Down syndrome study), miembros todos ellos de H21DSC.
Las medias de edad en las que se realizó el diagnóstico fueron relativamente constantes entre los países: oscilaron entre 51,4 ± 7,0 años (Reino Unido) y 55,6 ± 6,8 años (Francia). A mayor número de problemas coexistentes, más temprano fue el diagnóstico de EA, especialmente los relacionados con el sueño y con el estado mental del individuo. Como era de esperar, la presencia de apo ε4 fue otro factor que influyó sobre el adelanto del diagnóstico. Otros factores, en cambio, fueron más variables entre los diversos países, como se aprecia en la siguiente tabla:
| Variable | España | Francia | Alemania | Países Bajos | Reino Unido | Valor de p |
|---|---|---|---|---|---|---|
| n | 311 | 188 | 42 | 417 | 377 | |
| Sexo | ||||||
| Varón | 169 (54,3) | 89 (47,3) | 25 (59,5) | 262 (62,8) | 197 (52,3) | 0,003 |
| Mujer | 142 (45,7) | 99 (52,7) | 17 (40,5) | 155 (37,2) | 180 (47,7) | |
| Media de edad en la evaluación | 45,19±10,83 | 49,86±7,43 | 37,48±13,6 | 51,69±5,05 | 40,91±13,51 | <0,001 |
| Nivel de DI | ||||||
| Ligero | 63 (20,3) | 20 (10,9) | 21 (50,0) | 54 (12,9) | 137 (37,0) | <0,001 |
| Moderado | 160 (51,4) | 124 (67,4) | 15 (35,7) | 203 (48,7) | 175 (47,3) | |
| Grave | 88 (28,3) | 40 (21,7) | 6 (14,3) | 160 (38,4) | 58 (15,7) | |
| Diagnóstico de EA | 87 (28,0) | 48 (25,5) | 12 (28,6) | 65 (15,6) | 64 (17,1) | <0,001 |
| Media de edad al diagnóstico de EA±DE | 53,47±5,53 | 55,6±6,8 | 53,62±5,24 | 55,13±4,15 | 51,4±7,02 | 0,002 |
| Declive en la EA | ||||||
| Ningún declive cognitivo | 181 (58,2) | 104 (55,3) | 22 (52,4) | 219 (58,9) | <0,001 | |
| Problemas cognitivos por otras causas | 18 (5,8) | 28 (14,9) | 4 (9,5) | 45 (12,1) | ||
| Posible EA prodrómico | 25 (8,0) | 8 (4,3) | 4 (9,5) | 44 (11,8) | ||
| EA definitivo | 87 (28,0) | 48 (25,5) | 12 (28,6) | 64 (17,2) | ||
| Otros diagnósticos de salud mental, Sí | 28,9 (9,0) | 67 (35,6) | 12 (29,3) | 83 (22,8) | <0,001 | |
| Medicación psicotropa | 126 (50,0) | 66 (35,1) | 7 (17,5) | 75 (20,1) | <0,001 | |
| Epilepsia, sí | 61 (19,6) | 35 (18,6) | 7 (17,1) | 87 (24,4) | 57 (16,9) | 0,15 |
| Problemas de sueño, Sí | 30 (10,1) | 88 (46,8) | 4 (9,8) | 43 (12,4) | 38 (11,4) | <0,001 |
| Hipotiroidismo, Sí | 145 (46,8) | 103 (54,8) | 22 (53,7) | 88 (23,5) | 147 (40,8) | <0,001 |
| Problemas sensoriales, Sí | 148 (61,9) | 69 (36,7) | 7 (17,5) | 337 (82,4) | 318 (84,6) | <0,001 |
| Otra comorbilidad | 82 (43,6) | 32 (80,0) | 287 (76,5) | <0,001 | ||
| Estado de APO-E | ||||||
| No ε-4 | 238 (79,6) | 142 (77,2) | 305 (73,1) | 268 (71,1) | 0,04 | |
| Portadores ε-4 | 57 (19,1) | 39 (21,2) | 94 (22,5) | 101 (26,8) | ||
| ε2:ε4 | 4 (1,3) | 3 (1,6) | 18 (4,2) | 8 (2,1) | ||
En la tabla se muestran la edad, el sexo, el nivel de discapacidad intelectual, el estado de diagnóstico de EA, la edad media de diagnóstico de EA y la prevalencia de afecciones coexistentes en los cinco países.
Se observaron diferencias significativas en el sexo de los participantes entre países ( p = 0,003), con la mayor proporción de mujeres en Francia (52,7%) y la menor en los Países Bajos (37,2%). También se observaron diferencias en el nivel de discapacidad intelectual de los participantes ( p < 0,001). Los Países Bajos presentaron la mayor proporción de personas con discapacidad intelectual grave (38,4%) y Alemania la menor (14,3%).
El estado de diagnóstico de EA difirió entre países ( p < 0,001), con la tasa más baja en los Países Bajos (15,6 %) y la más alta en España y Alemania (28 %). El diagnóstico de EA posible o prodrómica fue más alto en el Reino Unido (11,8 %) y más bajo en Francia (4,3 %), ( p < 0,001).
La edad media en la evaluación difirió entre países ( p < 0,001): los de Alemania tuvieron una evaluación más temprana, con un promedio de 37,5 años, seguidos del Reino Unido con 40,9 años, España con 45,2 años, Francia con 49,9 años y los de los Países Bajos con la edad media más alta en la evaluación, 51,7 años. Estas diferencias también se observaron en la edad media de diagnóstico de EA ( p = 0,002): los del Reino Unido fueron diagnosticados en promedio más jóvenes, con 51,4 años, España (53,5 años) y Alemania (53,6 años) a edades similares, y los Países Bajos (55,1 años) y Francia (55,6 años) fueron diagnosticados en promedio aproximadamente 2 años después.
Comentario: Los resultados de este amplio estudio multinacional respaldan de forma consistente la evidencia previa de una edad media de diagnóstico de EA en la primera mitad de la quinta década de vida entre adultos con SD. La edad en el momento del diagnóstico fue relativamente constante en toda Europa a pesar de las diferencias en los servicios de salud, lo que sugiere que los diagnósticos clínicos se aplican de forma fiable en personas con SD. Al igual que en estudios anteriores, los portadores de APOE ε4 recibieron un diagnóstico de EA a una edad más temprana en comparación con los no portadores. Sin embargo, las tasas de diagnóstico de afecciones coexistentes variaron, y los problemas de sueño y de salud mental se asociaron con una edad más temprana de diagnóstico de EA.
Se comprueba que una mejor identificación y gestión de las afecciones coexistentes puede retrasar la aparición de la EA en personas con SD, por lo que la información sobre su desarrollo tiene implicaciones clínicas y prácticas en los servicios de salud, la orientación sanitaria específica, la investigación futura y el tratamiento.



